Ermita de la Santa Cruz

 

Refiriéndose a la primitiva ermita, Montesinos (*) nos dice: «A un lado de la entrada de esta Villa de Aspe, hay una mediana aseada Hermita, cuya fundación se reduce al año 1735: se venera en su único Altar, la devotísima imagen de Jesús Crucificado […] en esta Hermita no se celebra Misa; ni tiene dotación alguna señalada: El lienzo del Divino Sr. Crucificado en medio de dos ladrones, es cosa de primor; este era el duodecimo paso, quando estaban en aquel sitio las Hermitas del Vía Crucis.»

 

Al sur del casco urbano de Aspe se sitúa un pequeño monte, en el cuál se encuentra en su punto más alto una Cruz de madera y una ermita bajo el nombre de Santa Cruz. Al lugar se accede a través de la calle Pasos, en cuyos márgenes se sitúan un conjunto de 14 pilares o pasos, que en su parte superior contienen paneles cerámicos representando las estaciones del Vía Crucis.

 

La explanada donde se encuentra la Santa Cruz, está rodeada de otros 7 pilares similares a los de la calle pasos, que en esta ocasión representan los Siete Dolores de la Virgen María.

 

La primera cruz que se situó en este lugar databa del 12 de marzo de 1584 que, en septiembre de 1936 sería destruida. La que ahora vemos sería colocada en 1940 y años después, en la década de 1950, se construiría la actual ermita sobre los cimientos de una anterior. Preside el altar de esta ermita la imagen del Santísimo Cristo de la Agonía.

 

De la ermita actual, Candelas Orgilés, nos refiere: «Ante ella [la ermita], una amplia rotonda que ofrece una bella panorámica sobre la huerta y la ciudad.

 

Centra la rotonda una gran cruz construida con postes de teléfono. A sus pies siempre hay flores y en un lampadario velones encendidos. Unos bancos cercanos, sirven para descansar, musitar un rezo y admirar el paisaje. Las últimas estaciones del Vía-crucis se sitúan en el círculo para acabar con la Catorce Estación “Entierro de Jesucristo”, ante la puerta de la ermita.

 

Por una escalinata se accede a una terracilla donde se sitúa la ermita. Se trata de un edificio exento, fabricado con muros de mampostería y tejado a dos vertientes; comprende el templo y una sacristía adosada en la parte posterior. La fachada, orientada al norte y estucada en rosa, es como un tríptico cuyas partes están diferenciadas por fajones blancos. Las partes laterales se rematan en una curva suave que en los extremos se adorna con un pináculo y hacia adentro llevan al frontón cuadrado, en cuyo centro hay un óculo. Una imposta en listel blanco separa la espadaña, con contrafuertes en cimacio derribado, cuyo hueco es en un arco de medio punto; la corona una cruz de hierro. La puerta tiene ventanos que dejan ver el Cristo. La planta es de nave única rectangular, mide 5,45 por 8,58 metros. El techo tiene tres partes: dos laterales planos y una central en arco de medio punto con bóveda. En el testero cuelga del muro un cristo crucificado de notable tamaño.» (**)

 

(*) Joseph Montesinos Pérez Martínez de Orumbella. Descripción Histórico Política y Geográfica del Ilustre Obispado de Orihuela. 1794-1798.

(**) Ramón Candelas Orgilés. Las ermitas de la provincia de Alicante. Alicante, 2004.

 

 

 

Manolo Serrano, 20/03/2009

 

Manolo Serrano, 20/03/2009

 

Manolo Serrano, 20/03/2009

 

Manolo Serrano, 20/03/2009

 

Manolo Serrano, 20/03/2009

 

Última actualización: 27/04/2017

 

Imagen Aleatoria

c03541m.jpg