(Novelda)_Ermita de San Roque

 

«...La construcción de esta Ermita, hoy Parroquia de San Roque, tiene una pequeña historia:

 

En los últimos meses del año de 1647, aparece en Valencia una de las entonces no infrecuentes epidemias de peste, que, con virulencia inusitada, se extiende rápidamente por todo el Reino, y ningún pueblo en esta amplia zona escapa de esta mortífera calamidad, de la que nos da idea el que en Orihuela, solamente en un período de ocho meses, produjera 16.000 víctimas. La gente huye de las poblaciones y algunas Ordenes Religiosas se dedican a prestar auxilios de todo orden, con el tributo de numerosas víctimas. Ya en julio del siguiente año, 1648, decrece notablemente la infección, y el Obispo Dr. Juan de Orta y Moreno, ordena que el día 5 de agosto, festividad de la Virgen de las Nieves, se celebren en todos los pueblos de la diócesis solemnes funciones religiosas en acción de gracias al Cielo.

 

Mientras, en Novelda, y en pleno apogeo de la epidemia, se reúne el Concejo de la Villa y, al ver tan alarmante y calamitosa situación, invoca al glorioso San Roque, abogado contra la peste, y acuerda por unanimidad el hacerle promesa de construir una Ermita bajo su invocación y extramuros de la Villa, si protege a la misma de la epidemia. Y sí que lograría sus deseos de amparo a juicio de dicho Concejo y de los vecinos, cuando queda en firme la referida promesa.

 

Pero lo que tantas veces ocurre no deja de suceder en esta ocasión, y es que, pasado el apuro, se demora la construcción, aunque hay que reconocer, en completo descargo, que son muy escasos los vecinos y moradores que tiene entonces la Villa, pues la repoblación de la misma tras la expulsión de los moriscos va muy lentamente, aparte de que son muchas las cosas que se quieren hacer.

 

Posiblemente se inicia la construcción un par de años después de la epidemia, pero, por la dicha escasez de medios de todo orden, va despacio la misma y con interrupciones; no obstante, la firmeza del buen propósito y deseo queda reflejada en que se encarga la figura del Santo, que ya vemos consta en el Inventario de la Parroquial de San Pedro que se hace en el año 1655 a raíz de la Visita Pastoral de esa fecha. Seis años más tarde, en la visita del señor Obispo Fray Acacio March de Velasco en 7 de mayo de 1661, en uno de sus Mandatos consta: “que se acabe la ermita a San Roque, que es consecuencia de un voto de la Villa por la peste”. Otros seis años más tarde ya están preparados cinco cuadros en la Sacristía de la Parroquial de San Pedro para llevar a la Ermita tan pronto se termine. Por fin, y alrededor del año 1677, se inaugura, y allí son llevados el Santo Patrón y los cinco cuadros referidos, para adorno y habilitación de los espacios que ocupan las Capillas, que aún no tienen altar por estar en período de construcción.

 

Pero la Ermita ya está abierta al culto y se celebran en su Altar Mayor bajo la invocación de San Roque los oficios divinos. Los cinco cuadros que habilitan el lugar de las Capillas son: uno de San Antonio de Padua, otro de San Vicente Ferrer, otro de San Pedro, otro de Santa Isabel, reina de Hungría, y uno de Santa Elena. Años más tarde, en el 1698, dichos cuadros pasarían nuevamente a la Parroquial de San Pedro, seguro que por haberse ya terminado totalmente las Capillas.

 

Consignemos también que cuando empezó la construcción de esta Ermita, a extramuros de la Villa, distaba más de aquellos 300 pasos que señala Montesinos en la visita que hace 145 años después.

 

La primera Visita Pastoral que se le hace es en 26 de julio de 1679, por el Dr. Antonio Damián Mira, Canónigo Doctoral y Visitador General del Obispado, quien la encuentra estar en la forma que corresponde en su presentación interior y exterior. No obstante, en la visita del Obispo Antonio Sánchez de Castellar del 11 de marzo de 1691, da la orden de que no se diga Misa allí mientras no se ponga ara en el altar, que observa él que falta; aun ignorando los motivos de faltar dicha ara, no dudamos de que la interrupción en el ejercicio del culto sería muy corta, por la facilidad y rapidez con que había de hacerse la misma.

 

Esta Ermita ha estado asistida durante muchísimos años por un Vicario del Patronato del Excmo. Sr. Marqués de la Romana y desde siempre se han guardado dos pasos de los que salen en las procesiones de Semana Santa, y que recordamos que en el primer tercio de este siglo eran: “La Samaritana” y “La Caída”. Y, por último, consignemos que esta Ermita fue declarada Parroquia en fecha 30 de noviembre de 1960 y que empezó como tal en 1 de septiembre de 1963. Siendo su primer Párroco Don Ricardo Navarro Martínez...» (1)

 

Madoz cuando se refiere a la Iglesia de San Pedro Apóstol hace la siguiente cita: “...Tiene dos ayudas de parroquia; la una titulada de San Roque al estremo de la población, y la otra de San Pedro Apóstol en el caserío de la Romana, servida cada una de ellas por un vicario de patronato del señor marqués de aquel titulo...”. (2)

 

«...Situada en la Plaza Santa Teresa de Jornet, se encuentra adosada al Asilo de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, antiguo hospital...». (3)

 

(1) Vicente Sala Cañellas. Crónicas de la Villa de Novelda. 1977.

(2) Pascual Madoz. Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar. Madrid, 1849. Tomo XII. Págs. 183 y 184.

(3) Ramón Candelas Orgilés. Las ermitas de la provincia de Alicante. Alicante, 2004.

 

Ermita de San Roque y de lo que fue “Nuevo Santo Hospital”, hoy Asilo de Ancianos Desamparados

 

manolo serrano, 29/07/2011

 

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manolo serrano, 05/08/2017

 

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Última actualización: 17/11/2022